Un kit de cuidado facial que combina los pasos esenciales para el manejo de la piel con rojeces, cuperosis o rosácea. Incluye un producto de limpieza de alta tolerancia (para retirar impurezas sin agredir ni resecar la piel) junto con una crema o fluido de tratamiento específico (para calmar el ardor, reforzar los capilares, reducir el enrojecimiento y restaurar la barrera cutánea).
Modo de uso:
Paso 1 (Limpieza): Aplicar el limpiador sobre el rostro humedecido o con la ayuda de un disco de algodón. Limpiar suavemente sin frotar y aclarar con agua tibia (o retirar el exceso si es una fórmula sin aclarado). Paso 2 (Tratamiento): Aplicar la crema o fluido antirojeces sobre la piel limpia y seca del rostro y cuello, realizando un suave masaje hasta su completa absorción. Utilizar la rutina completa mañana y noche.
Ingredientes:
Activos protectores microvasculares: Fortalecen las paredes de los capilares para disminuir la intensidad de las rojeces. Complejo reparador de la barrera cutánea: Aporta lípidos esenciales que disminuyen la reactividad de la piel. Agentes calmantes y suavizantes: Alivian de inmediato la sensación de calor, tirantez y escozor. Fórmulas testadas dermatológicamente bajo control clínico en pieles con rojeces.
Recomendaciones:
El aliado perfecto como tratamiento de inicio o mantenimiento para pieles propensas a la rosácea o cuperosis. Evitar siempre el uso de agua muy caliente al lavar el rostro, ya que favorece la vasodilatación y el aumento de las rojeces. Se recomienda complementar la rutina de día con una protección solar alta (SPF 30 o superior).